MANIFESTACIÓN

en defensa do asilo de anciáns, 12 xuño 2001.
Recortes da prensa local:

LA OPINIÓN.
Protesta para salvar el legado de Adelaida Muro.
Los vecinos de monte alto fueron mayoría en una manifestación que recorrió el barrio al ritmo del carnaval.
Tres mil coruñeses marchan contra el derribo del asilo.

Marcos Mosquera. LA OPINIÓN - A CORUÑA digital
Miércoles, 13 de Junio del 2001

Los manifestantes descienden por la calle Ramón del Cueto rumbo al asilo, final de la marcha que recorrió ayer parte de Monte Alto.

Marcos Mosquera. A CORUÑA

La música de los Quilomberos, con ritmo pero sin melodía, resonó en la calle de la Torre y ni era Carnaval ni estaban en el estadio de Riazor. El grupo que arrasa en cada Entroido coruñés y que acampa cada dos domingos al Deportivo guió desde el Campo de la Leña -la plaza de España recuperó por una tarde su denominación histórica- hasta la calle Adelaida Muro a miles de coruñeses que reclamaron, a pie y con movimientos rítmicos, la rehabilitación del asilo y la paralización de su derribo.

Los manifestantes recorrieron, en apenas un kilómetro, tres arterias del barrio: la calle de la Torre, la avenida de Hércules y Ramón del Cueto. Sólo un millar partió del Campo de la Leña, pero frente al edificio aún ocupado por las Hermanitas de los Ancianos Desamparados se habían triplicado, según la Asociación de Vecinos Atochas-Monte Alto, convocante de la marcha. Y por una vez los agentes de la Policía Local avalaron las cuentas de quienes protestaban porque para ella fueron 2.500 personas.

"Defendamos o asilo. Non ó derribo". Los miembros de la entidad vecinal se vieron arropados por tres escritores ligados a su barrio, Manuel María, Henrique Rabuñal y Xurxo Souto, en la cabecera de la marcha. Tras ellos, la Comisión en Defensa del Asilo, con Segundo Pardo-Ciórraga, un ex concejal socialista de Urbanismo, al frente, y, tras ellos, Galiza Nova y la CNT, -juntos, pero no revueltos-, el BNG, el Colectivo Rúa y representantes de alguna de las 85 entidades que apoyan el manifiesto en defensa del asilo. La causa ha sumado los esfuerzos de anarquistas, nacionalistas, colegios oficiales de economistas o abogados, o la Asociación de Pasivos de Telefónica y de los vecinos de Monte Alto, sin adscripción política reconocida, que fueron mayoría en la marcha.

En la calle de la Torre, de los bares y tascas tradicionales surgieron incondicionales a la causa que saludaban y vitoreaban a sus amigos, y en la avenida de Hércules se aliaron los últimos. Con ellos una manifestación de tres mil personas alcanzó Adelaida Muro.

Dos ancianas observaron la llegada de los vecinos desde un balcón de la residencia, aunque pronto se cobijaron en su habitación para que el edificio recibiera a la manifestación con la puerta y las ventanas cerradas.

PROTESTA PARA SALVAR EL LEGADO DE ADELAIDA MURO
"SOMOS CIUDADANOS, NO SOMOS SIERVOS", CLAMAN ANTE EL INMUEBLE
Los vecinos convierten la residencia en el símbolo de todas sus luchas.

LA OPINIÓN
Miércoles, 13 de Junio del 2001 Edición Número 250

Dos niños muestran su pancarta ante el edificio del asilo.

M. M. .A CORUÑA

LA manifestación arrancó con música y concluyó con los vecinos gritando un fuerte "Viva A Coruña" contra las paredes del asilo. El arquitecto Xosé Lois Martínez, el mismo que redactó un informe que realza los valores del edificio, tomó la voz de quienes marcharon por Monte Alto y convirtió la residencia de ancianos en "una metáfora" de sus luchas y de la participación ciudadana.

"Estamos aquí en un acto de afirmación de la libertad. Somos ciudadanos, no somos siervos", exclamó Martínez, integrante de la Comisión Ciudadana en Defensa del Asilo. Su público, en medio y medio de Adelaida Muro, lo componían niños, jóvenes, adultos y mayores que luchan por evitar que el asilo se convierta en lo que ya hay frente a él: una urbanización de edificios de ocho plantas.

Con ellos estaban nacionalistas como Henrique Tello y Pilar García Negro, sindicalistas como Manuel Villares, de CCOO, y socialistas como José Luis Rodríguez Pardo. Ante un auditorio tan variopinto, el arquitecto alzó su grito para hacer del asilo "una forma diferente de entender la ciudad" ante "una clase dirigente e inculta que sólo ve en la ciudad un gran solar": "Tenemos que impedir que esta página sea arrancada del libro de la ciudad".


EL IDEAL GALLEGO
Tambores y gaitas acompañaron a 2.500 personas
La marcha en defensa del asilo de Adelaida Muro se viste de fiesta

El Ideal Gallego
Redacción · A Coruña, Miércoles, 13 de Junio de 2001

Cientos de personas acudieron a la manifestación para pedir que no se derrumbe el asilo

La manifestación en defensa del asilo de Adelaida Muro fue todo un éxito. La presencia de más de 2.500 personas en la marcha superó las previsiones de los más optimistas. Vecinos, políticos y sindicalistas pusieron las pancartas en contra del derribo y de la especulación. Esa fue la imagen seria de una convocatoria que se convirtió en una auténtica fiesta carnavalesca aderezada con gaitas.

Unas 300 personas se dieron cita a las ocho y media de la tarde en la plaza de España. El panorama no era demasiado prometedor. Para solucionarlo acudieron varios miembros del grupo de percusión Quilomberos. La fiesta estaba servida. El silencio inicial se convirtió en una romería en la que la palabra solidaridad ocupó un lugar de honor.

El barrio de Monte Alto salió a la calle para mostrar su protesta por el proyecto de derribar el edificio del asilo de Adelaida Muro, y lo hizo literalmente. Durante el corto trayecto que duró la manifestación las 300 personas se convirtieron en más de 2.500.

Gritos para todos los gustos
Las pancartas de la Asociación de Vecinos de Atochas-Monte Alto-Hércules y de la Comisión en Defensa del Asilo de Adelaida Muro presidieron una marcha en la que también dejaron constancia de su presencia el BNG y su agrupación juvenil, Galiza Nova, la CNT y otras asociaciones locales.

La música sustituyó a las típicas consignas, que, sin embargo, no faltaban en los carteles que portaban muchos de los asistentes. La defensa del edificio como patrimonio arquitectónico se mezclaba con las críticas a la especulación urbanística. "Pisos de lujo, ¿para quién?" era una de las expresiones más repetida.

El portavoz local de la formación nacionalista, Henrique Tello, el escritor Manuel Rivas y el ex alcalde Domingos Merino eran los rostros más conocidos de una comitiva festiva y reivindicativa.

Y es que la cita estuvo marcada en todo momento por el rugido de los tambores. Los Quilomberos pusieron el ritmo hasta que el silencio se hizo delante del asilo. Pero no fueron los únicos. Varios jóvenes formaron una improvisada banda de gaitas que cerraba la manifestación.

El lugar de los ancianos
Tras el breve recorrido, la mayoría de los manifestantes se congregó frente a la fachada del asilo de Adelaida Muro. Algunas ancianas se asomaron a las ventanas con más asombro que alegría.
Llegó de nuevo el silencio cuando el cantante Xurxo Souto inició el turno de intervenciones, en el que el protagonista fue el arquitecto Xosé Lois Martínez. "Estamos aquí porque se nos negó el derecho a opinar sobre el lugar que nuestros mayores tienen que ocupar en la ciudad", dijo.


LA VOZ DE GALICIA

13/06/2001 REDACCIÓN (A CORUÑA)
LA VOZ DE GALICIA.

Con el lema "Defendamos o asilo, non ao derribo", la marcha en contra de la recalificación de los terrenos del Asilo Adelaida Muro convocada por la asociación de vecinos Atochas-Monte Alto concentró ayer frente al asilo de ancianos a más de 1.000 personas -algo más de 3.000 según la organización y 2.500 a criterio de la policía municipal-.
Los manifestantes partieron de la plaza de España a las ocho y media para realizar un recorrido por la calle Torre, avenida Ramón del Cueto y finalizar frente al asilo de ancianos. Fue entonces cuando la música que amenizó la marcha sonó más fuerte. Un grupo de ancianos asistía feliz al espectáculo desde su ventana y los músicos decidieron detenerse para dedicarles un tema.
En la cabeza, tras la pancarta, iban los escritores Manuel María y Henrique Rabuñal, varios representantes de las asociaciones de vecinos Atochas-Montealto y Torre de Hércules, así como el arquitecto Xosé Lois Martínez Suárez, entre otros.
Fue éste último, autor de un ESTUDIO SOBRE EL EDIFICIO, el encargado de leer un texto al término de la marcha en defensa del "asilo como metáfora". "É nas cidades onde se están producindo os grandes desastres urbanísticos, non no campo, é aquí onde está o feísmo arquitectónico", denunció.
Manuel María leyó un manifiesto suscrito por más de 80 asociaciones en contra de la edificación de viviendas de lujo en la parcela de Adelaida Muro. El escritor Manuel Rivas también quiso acercarse a expresar su opinión. "Se se consuma a demolición do edificio sería o peor exemplo de Thacherismo de Europa, máis agora que os ingleses acaban de deixala no seu sitio", dijo.


REFERÉNDUM

Los coruñeses "votan" a favor de que el asilo sea rehabilitado.
EL 99,3% de los coruñeses votaron con contundencia en favor de la conservación de la residencia de ancianos de Adelaida Muro. 953 ciudadanos de los 960 que participaron en el referéndum convocado el sábado 9 de junio por la comisión en defensa del edificio, el 99,3%, respaldaron "la rehabilitación y conservación del asilo como equipamiento público". Sólo siete personas escogieron la papeleta en la que se leía: "Doy mi apoyo al derribo para construir viviendas de lujo". La Comisión Ciudadá en Defensa do Asilo instaló dos mesas electorales en Los Cantones y ante la biblioteca de Monte Alto, el barrio donde está la residencia y que recorrerá el martes la manifestación en contra del derribo, apoyada ya por 85 entidades. La plataforma ciudadana defiende la "representatividad" del referéndum que, según su portavoz, recoge "el sentimiento unánime de A Coruña". "Si el alcalde considera que un resultado tan contundente no es representativo, que convoque él una consulta", reta Manuel Monge. Mañana a primera hora, la comisión entregará en el registro municipal los datos del referéndum y el primer listado de asociaciones que apoyan la marcha convocada por la Asociación de Vecinos de Monte Alto. "La pelota está ahora en su tejado".
La comisión invita al Ayuntamiento a que catalogue de nuevo el asilo para evitar su desaparición. El siguiente paso, según la plataforma, sería lograr acuerdos con la Diputación y la Xunta para pagar en común la residencia que las monjas construyen en Eirís.


Colectivo R.U.A. de Recuperación Urbana e Ambiental.

principal presentación infravivenda asilo feáns prensa enlaces contacto